Portfolio
Primero lo más importante: ¿qué tiene que ver un logotipo de un gato con pasivo/agresivo, con la publicidad y conmigo?
Las personas que convivimos con gatos ya sabemos la respuesta. Para el cerca del 80% restante, explico.
A diferencia de los perros, que tienen dueños, los gatos tienen empleados. Criaturas perezosas que sin esfuerzo alguno logran que hagamos lo que ellos quieren. De un modo tan sutil que para cuando queremos darnos cuenta, ya es demasiado tarde. Un gato no presta un servicio. Vende una idea aspiracional. Una especie de nirvana publicitario.
Además, me encanta el arte ASCII y hacer emoticones con caracteres de texto. Me atrevería a decir que “un gato hecho con número y símbolos” es lo que diría mi madre si le preguntaran qué clase de persona soy.
En caso de que no hayáis pasado por el Videobook, Canis es mi primer cortometraje. Urbano, adolescente, frenético. Como la vida misma.
Soy un hombre de gatos. No lo voy a negar. Pero hasta la fecha, no hay un juego titulado NintenCats así que me tengo que conformar con esto.
Y siguiendo en la línea de consolas portátiles, esta es una pieza de la malograda PSP GO (malograda en ventas, vaya. Es un aparato bonito de ver).
Y esto es lo más parecido a realidad aumentada que he visto en Madrid de momento.






